Star Wars: The Last Jedi y la era Disney


Star Wars: The Last Jedi

 

Muy bien Rey, Ren, Luke, Leia y el resto. Muy mal Disney y la mano mágica misteriosa de Georgito Lucas. Eso y algunos detalles más en esta modesta reseña de Star Wars: The Last Jedi.

Fui ayer temprano a verla al cine más cercano, antes que me ataque algún spoiler desgraciado. Ya me pasó con el Ep. VII, cuando mi maldita visión periférica leyó un “(…) y cuando muere Han Solo” en una descripción de un link. Así que corrí antes, apenas tuve un par de horas libres.

La película me gustó, me sanó de la sensación extraña que me dejó The Force Awakens y me hizo pensar en los ejecutivos de Disney. Me pregunto de qué planeta vendrán estas personas, sea Disney o WB.

Así que aquí les va mi modesto review, con lo magnífico y lo feo. Porque “bueno” y “malo” depende del criterio de cada engendro cinéfilo del planeta. Y si se preguntan si hay spoilers… ¡Por supuesto que sí! 😀

Star Wars: The Last Jedi y su mezcla de mitología, legado, fantasía y pinceladas Disney

Porque sí, efectivamente Disney se nota cada vez más en sus proyectos. No era sólo Thor una particularidad del humor en la fantasía. Ahora vimos ya sin disimulo cómo el universo de Star Wars dejó el humor sutil, ajeno a la historia, para adoptar ese humor Disney que llega a afectar a los personajes. Pero eso sólo son detalles, porque la película tiene momentos magníficos. Y como soy un tipo bondadoso, amable y humilde, partamos con lo malo:

Mofas, caricaturas y ridículos

Cualquiera que haya visto las películas de la línea clásica de Disney conoce su tipo de humor. Esa comedia de personajes haciendo el ridículo, criaturas ridículas y mofas directas y anticlimax en escenas tensas. Y no molesta en esa línea de películas, ni nos causaba temor al saber que tenían un límite para no verter ese humor en otras líneas.

Pero algo pasó con el éxito de Marvel. Porque es como si Disney se hubiera embriagado con el éxito de las películas de superhéroes. Se emborracharon al haber encontrado la combinación perfecta entre cómics, público infantil y venta de licencias para juguetes. Y poco a poco han ido tomando confianza con el tono de las películas. Porque sólo es cosa de tomar las primeras películas de Iron Man, con quien comenzaron esta carrera, y compararlas con Thor: Ragnarok, para ver cómo se ha vuelto todo cada vez más colorido, alegre, caricaturezco y humorístico. Disney es Disney.

Y Star Wars: Te Last Jedi no se salvó de esa embriaguez de humor y material para licencias. Porque si bien antes el humor estaba en elementos que sólo veía el espectador, ahora todo cambió y los chistes se incluyeron dentro de la historia. Y sólo bastó con los primeros minutos de película para que lo notemos. Específicamente cuando vimos a Poe burlándose de Hogh, Hux, Hugx, o como se escriba, dejándolo en ridículo frente a sus subordinados. Después tenemos a Luke deshechando caricaturezcamente su sable láser por sobre el hombro, a Rey haciendo el ridículo con Luke cuando la molesta con una hoja, a Chewie intentando comer a un porg asado de aspecto empalagosamente plástico, o a Finn caminando desnudo envuelto en plástico con la mirada perdida.

A algunos les gustó y a otros no. A mí no. Los mismos porgs (¿así se escribe?), que venderán muchos peluches de ojos enormes, no aportan absolutamente nada en la historia. Si hasta los ewoks eran más relevantes en su época.

Elementos innecesarios

Reseña de Star Wars: The Last Jedi

Entre Luke tomando leche de unas morsas mutantes asquerosas y un cameo absurdo de Maz Kanata, no puedo no pensar que algún señor Disney le exigió a Mr. Johnson agregar elementos “jugueteables” y humor suaviza-escenas-densas. De hecho sigo pensando cuán inquietantemente forzosa fue esa intervención de Maz, incluyendo el supuesto súper master descrifador of the world que no tuvo ningún tipo de injerencia en el arco argumental.

Pero bien. Como soy un niño muy lindo, ahora pasemos a lo bueno:

¡Personajes! ¡Entrañables personajes!

Lo que me dejó con un gusto amargo The Force Awakens, The Last Jedi lo arregló. Porque con TFA quedé con la sensación de que los personajes tenían un desarrollo pobre y que sólo se salvaban por quiénes eran, o la habilidad de quien los interpreta. Los personajes clásicos se salvaron por estar en nuestros cerebros desde nuestra niñez, y Rey se salvó por la maravillosa interpretación de Daisy Ridley. Pero Ren, Poe o Finn, siento que no generaron una conexión particularmente fuerte con el público. Es casi como si el joven Abrams hubiera sólo jugado a dirigir un remake de A New Hope y no haya tenido la capacidad de enriquecer el universo de Star Wars.

Pero llegó Rian Johnson y arregló todo. Y lo arregló sin alterar nada, sino agregando lo que Abrams no pudo. Hizo muchísimo más creíbles los contrastes en los conceptos de los personajes. Y con esto me refiero a cosas como el poder de Ren, en contraste con su inmadurez; el poder de Rey, en contraste con su falta de entrenamiento; la habilidad insuperable de Poe, ahora balanceada con una actitud poco reflexiva e imprudente; el temor e inexperiencia de Finn, ahora balanceados con determinación y corazón. Y podría seguir. Siento que sí logró definir bien el desarrollo de cada personaje, haciéndolos mucho más creíbles y entrañables. No conozco la trayectoria de Johnson, pero intuyo que debe tener algún tipo de trasfondo literario en su cerebro. Recordemos que hizo el guión él solito.

Me pilló. No le achunté nunca.

Porque si en TFA a muchos nos incomodó la predectibilidad de toda la película, en Star Wars: The Last Jedi no logramos pillar al guión en ningún momento. Corría al frente nuestro sin cansarse. Sólo a veces se dejaba casi alcanzar, y cuando pensábamos que estábamos a punto de agarrarlo de la capa, ¡FUOSSSHHH!, aceleraba y lo perdíamos en el horizonte, cual Barry Allen en anfetaminas. Y no me vengan con los clásicos: “Ay, pero yo caché altiro tal y tal cosa”, porque no les creo NADA. El guión, en ese aspecto, estaba muy bien hecho, y punto.

¿Que el papi y la mami de Rey eran unos don nadie? ¡BOOM! ¿Que Ren no se había convertido realmente al matar a Snooky Poopy? ¡BOOM! ¿Que nuestra legendaria tía Leia se salvaba por porquito, Carlitos, en medio del espacio? ¡BOOM! ¿Que Holdo la tenía clara, era buena, y Poe sólo la estaba embarrando? ¡BOOM! Y podríamos seguir con casi toda la película ¡BOOM! (Me encantó decir “¡BOOM!“)

Se me metió una virutilla a los ojos

Y aquí seamos justos, porque en esto TFA también lo logró bien. Con pequeños detalles nuestro ñoño corazón espasmeaba y nuestro sistema límbico decía: “Awwwwww”. Con ver al tío Luke haciéndose uno con la Fuerza, con la primera toma que vimos de mami Leia o con el desgraciado cruel de Ar Tu Di Tu volviendo a poner el AVI de Leia pidiéndole ayuda al viejo loco ermitaño de Ben Kenobi.

Incluso casi, casi, pero casi, con ese bullying innecesario que nos hizo don Rian al casi hacer churrasco al pobre Finn en el súper mega cañón portátil from hell de la Primera Orden.

Ahora, también hay una serie de críticas dando vueltas por da internetz, cuales motas de pelusa danzando en el suelo de los vagones del Metro. Y me gustaría decirle algo a estos jovencitos. Ellos y sus critiquitas a la película online:

Seamos justos. No nos hagamos los tarugos.

Aquí me gustaría enumerar algunas de esas críticas y poner los piecesitos sobre la tierra:

“Ay, es que Phasma apenas salió”

Por supuesto que Phasma apenas salió, porque así es su concepto. En el mundo literario, comiquero, peliculero o loquequieranero, mientras más se detalla a un personaje, menos controlable se hace su conexión con el público. Y en el caso de Phasma, se manejó de la misma forma que Boba Fett. ¿Han tomado consciencia del hecho de que Boba Fett también sólo aparece unos pocos minutos en la trilogía original? Y aún así es uno de los personajes más recordados y más icónicos de la saga. ¿Qué recuerdan de él sin pensarlo mucho? Yo recuerdo que su única función práctica fue servir de Chilexpress entre la casa de las nubes de Lando y el pub-restaurant-fuentedesoda de Jabba. Y de frases creo recordar sólo un par de monosílabos.

Así son estos personajes. Su peso en la historia es relativo, pero es justamente ese ánimo de defenderlos y querer darles más protagonismo lo que demuestra la conexión que lograron. Son como ese mini-antagonista no-protagónico-en-la-saga-pero-sí-en-nuestros-corazones (Awwwwww). En la trilogía original probablemente no existió crítica al respecto porque no existía el ánimo actual de destripar cada película hasta la última coma del guión.

“Ay, es que Leia se salvó a punta de Deus Ex Machina”

O “demasiado mágicamente”. Pero no. De hecho esa fue una parte que sí era más cercana a la realidad que las explosiones sonoras en medio del espacio. Porque en el mundo de adeveritas, si te sueltan en medio del espacio no explotas ni te das vuelta como calcetín, sino que mueres ahogado lentamente. Así que la idea de que una persona con la ayuda del poder mágico de la Fuerza pueda sobrevivir sólo unos segundos más y mejorar un poco más la puntería al salir disparada, no me parece tan descabellado.

“Ay, que no supimos nada de Snoke”

Por supuesto que no supimos nada de Snoke. Y aquí hago el mismo recordatorio de la trilogía original: ¿qué tanto sabríamos del Emperador si no existiera la trilogía dirigida por Gorgito Lucas? De hecho diría que la cantidad de información que obtivimos de Snoke es mayor a la que obtuvimos de Darth Sidious sólo con la trilogía clásica. Recordemos que se harán más spin-offs y hasta una nueva trilogía. La película es acerca de la rebelión como esa chipsa de esperanza y cuán realmente humanos imperfectos son nuestros héroes… no un mejunje de historias secundarias.

“Ay, que Yoda se veía raro”

¡Por supuesto que se veía raro! ¡Si era el Yoda versión muñeco que todos vimos en nuestra infancia! Porque nunca, nunca, pero nunca un CGI logró imitar el movimiento corporal de Yoda que todos tenemos tatuado en el subconsciente. Y creo que fue uno de los grandísimos regaloneos que hicieron de forma totalmente intencional para los fans. Ya no era “un CGI de Yoda”… era el Yoda original en gloria y majestad. Dios santo, que haya que explicar todo a estos niñitos de hoy.

“Ay, que los libros originales Jedi eran muy poquitos y feos”

Por supuesto que eran pocos, y feos. Si eran los primeros; lo primero que se escribió de su religión. Probablemente por unos proto-jedi hippientos recién aprendiendo. No logro comprender cómo es que esperaban una Biblioteca de Jedilexandría de la Fuerza si se supone que es el punto cero de la disciplina. No sé si saben, pero hay unas religiones en nuestra galaxia que han fundamentado tooodas sus creencias y conocimientos en un solo libro (*guiño* *guiño*).

Ya, suficiente

Que si no dejo de escribir, termino esta reseña para el estreno de Star Wars XII. Porque hay muchísimo más que hablar de esta película. Y eso es una buena señal. Entre las formidables escenas de combates, la magnífica inclusión en el guión de los personajes clásicos o la muy bien equilibrada dirección de arte de la película (ni tan infantil como el Episodio VII, ni tan lúgubre como Rogue One), podríamos estar comentando todo durante horas. Así que si quiere usted más y más y más opiniones, dese una vuelta por el resto de internet y empápese de las mil y una reseñas que se están publicando por minuto. Esta fue sólo la personal y muy poco imparcial de este humilde servidor.

Disfruten la película, vayan a verla más veces y que la ñoñez los acompañe.

Chao.

Drope Stein

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